5AM

Algunas mañanas, cuando el teléfono suena a las 5:30 am, pienso si realmente este es el trabajo que necesito para mi vida. Despertar de mi sueño para poner a otros a dormir parece paradójico pero es la realidad de mi vida.

Enfrentarse a diario a los miedos de la gente, miedos infundados con el paso de los años y que yo, como una golondrina que no hace verano, intento desesperadamente mitigar no es labor sencilla. Temerle a la Anestesia es normal y es que los héroes tradicionales, los cirujanos, se han encargado de llevarse el crédito entero mientras yo trato de despertarle de su profundo sueño en el que usted no tenía ni la más remota idea que, afuera, en el mundo de los despiertos, casi muere.

Cirujanos plásticos famosos por “fabricar” princesas. Princesas felices por haber sido “fabricadas”. ¡AH! pero la Hermosa Princesa, quien padece de diabetes con necesidad de ponerse insulina, además de anemia de células falciformes y una rara enfermedad que desvía la tráquea que solo sufren 10 personas por cada 1 millón de habitantes despierta de su bello sueño y se sumerge inmediatamente en un cuento de Hadas donde hay un solo Protagonista. Jajaja, pareciera que este párrafo sale de lo más profundo de mi alma rencorosa pero no, es solo poner en contexto la utilidad de nuestro trabajo jeje.

¿Miedo a la Anestesia? la respuesta siempre es SI. Pero ahí estamos nosotros, haciendo lo que nos gusta sin necesidad de reconocimientos. Nuestros logros se publican pero no en ninguna red social sino en revistas científicas. Ahí reside el poder de nuestras almas.

Con un simple:

– Tranquila señora, todo va a estar bien. Yo estaré todo el tiempo con usted.

Eso nos llena el alma.

Toca seguir estudiando y pensar cada mañana a las 5:30 am que mucha gente nos necesita. Para vivir; para sobrevivir o simplemente para iniciar su cuento de Hadas.

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