Si, Yo no fui al congreso de Anestesiología de este año. Y no fue porque no me dio la gana, fue porque sencillamente cómo Anestesiologo me tocó comerme las verdes.

Pero bueno, son los gajes del oficio, y mientras me encuentre en una ciudad alejada y sin muchas opciones, me tocará vivir con la tristeza académica de no haber ido.

Claro que luego de vivir en Twitter por muchos años, con mis ires y venires, he descubierto que los Anestesiologos twitteros en Colombia somos pocos, que casi no interactuamos. Y hago la anotación comparando un poco con la #Sedar2017 en España y ver cómo compartían capturas, fotos de dispositivas de los conferenciantes, además un Community Manager para el congreso, entre otras cosas.

Pero ya adentrados en tristezas, me embarga una muy grande al no asistir a los distintos talleres que ofrecieron y que definitivamente estaban llenos de conocimientos. Hace unos días, por ejemplo, iba a poner una vía central por ecografía y no pude porque el ecógrafo estaba descompuesto y al preguntar por el técnico, pues, no estaba porque había ido a una capacitación. Lo que debería estar haciendo yo también.

Tal vez sea rabia, frustración o simplemente envidia de la mala, el punto es que no fui y ya. Solo me alivia el hecho de saber que podré ver las conferencias desde la tranquilidad de mi casa, en diferido, con crispetas y gaseosa, pero sin la maravillosa posibilidad de interactuar con los asistentes, exponentes y demás personas que allí estuvieron. Será al próximo que asista. Muchas gracias SCARE Colombia por tan fantástico evento pero no fui.

También un llamado a los Anestesiólogos colombianos a que usen más su Twitter. Sí, ese Twitter que tienen desactivado o en el que casi no escriben. Que seamos muchos más.

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